Convertir una imagen en texto
Extrae el texto de una foto, un escaneo o una captura de pantalla y cópialo. El reconocimiento ocurre en tu navegador: no se sube nada.
Tu archivo
Por qué usar esta herramienta
- Sin límite de tamaño
- No se sube nada
- Sin registro
El texto atrapado dentro de una imagen no se busca, no se corrige y no se pega. Una factura fotografiada, la captura de un mensaje de error, la página de un libro, un cartel visto de viaje: la información está ahí, pero habría que teclearla de nuevo para hacer algo con ella.
El reconocimiento óptico de caracteres —OCR— lee esas formas y devuelve palabras. Esta herramienta ejecuta un motor de OCR directamente en tu navegador, te devuelve el texto en un cuadro editable y lo copia al portapapeles con un clic.
Cómo extraer el texto de una imagen
Suelta tu imagen
Una foto, un escaneo o una captura: JPG, PNG, WEBP y HEIC funcionan, incluidas las fotos hechas con un iPhone.
Elige el idioma del texto
Es el paso que más importa. Así el motor sabe qué acentos y qué vocabulario esperar, y se equivoca bastante menos.
Copia el resultado
El texto aparece en un cuadro que puedes corregir antes de copiarlo, o descargarlo como .txt.
Indicar el idioma lo cambia todo
Un motor de OCR no adivina letras sueltas: compara lo que ve con lo que sabe de un idioma. Si no se lo dices, «é» se vuelve «e», «ñ» se vuelve «n» y las palabras acentuadas se degradan una a una.
Por eso el selector viene puesto en español, ya que estás leyendo esta página, y se ofrecen ocho idiomas. Para un texto en otro idioma, cámbialo antes de leer: es el ajuste que más diferencia marca en el resultado.
La primera lectura en un idioma descarga sus datos, entre 0,6 y 2,4 MB según el idioma. Después se quedan en el navegador y las lecturas siguientes empiezan al instante.
Qué se lee bien y qué se resiste
El texto impreso y nítido se lee muy bien: documentos escaneados, capturas de pantalla, páginas de libro, facturas y tickets fotografiados en plano y con luz decente. Con ese tipo de imagen el reconocimiento es fiel, acentos incluidos.
Lo que se resiste: la escritura a mano, que ningún motor de OCR clásico lee de forma fiable; las fotos borrosas o tomadas de lado; el texto blanco sobre fondo oscuro o encima de una fotografía; y las tipografías muy decorativas.
El porcentaje de confianza que aparece junto al resultado es la opinión del motor sobre su propia lectura. Por debajo de un 80 % conviene releer: suele indicar que una foto más nítida o más recta daría mucho mejor resultado. Si el texto está en un PDF, convierte antes las páginas con PDF a PNG en 3× o 4× y añade aquí los PNG.
No se sube nada
El motor de OCR y sus datos de idioma los sirve este sitio y se ejecutan en tu navegador. Tu imagen no llega a ningún servidor, y el texto extraído tampoco.
Aquí eso importa especialmente. Las imágenes que se pasan por un OCR rara vez son inocuas: facturas, nóminas, cartas de la administración, recetas médicas, documentos de identidad. Son justo los papeles que no conviene dejar en el servidor de un desconocido para que los lea.
Así que no hay cuenta, ni cola, ni límite diario, y la página sigue funcionando aunque se caiga la conexión después de cargarla.
Qué lee mejor el OCR
Qué esperar según la imagen que le des.
| Tipo de imagen | Resultado esperable | Qué hacer |
|---|---|---|
| Escaneo o captura de pantalla | Excelente, con acentos | Nada especial |
| Foto de un documento en plano | Bueno si está nítido e iluminado | Encuadrar recto, evitar sombras |
| Escritura a mano | Poco fiable | Teclearlo sigue siendo más rápido |
Cuándo se convierte una imagen en texto
Una factura o un ticket fotografiado
Importes y referencias recuperados sin volver a teclearlos en una hoja de cálculo.
Una captura de un error
Un mensaje de error convertido en texto copiable, para pegarlo en una búsqueda o en una incidencia.
Una página de libro o un documento escaneado
Un fragmento extraído para citarlo, traducirlo o archivarlo como texto.
Un cartel o una etiqueta de viaje
Texto fotografiado y pegado después en un traductor.
